Posts Tagged Mentor
Bancarrota
Publicado por Gerardo Valverde en SUEÑO, Sueños el 9 mayo, 2012
Estoy en el patio de mi casa e intento tomarme una fotografía. Llega una supuesta amiga y me ayuda con eso. Me subo a un banco grueso y le indico qué tanto del mueble quiero que salga en el encuadre. Cuando estoy arriba de este reparo que olvidé decirle que tomara la cámara en sentido vertical pero confío en que así lo resolverá.
——————-
Un magnate está en bancarrota y su secretario le exige que le pague antes de que todo se vaya al carajo. Le contesta que “no puede entrar a la cámara de senadores” (¿???). Al magnate u empresario se le caen unos fajos de billetes y un grupo de entre 4 o 5 empleados se ponen a recogerlos. Yo los ayudo, pero se entiende que el dinero es en realidad muy poco y no alcanzará para cubrir todos los gastos. Después desalojan a los empleados del edificio y una mejer ofrece su casa para darles hospedaje a todos. Esta mujer es la que al principio del sueño era el secretario y mágicamente ha cambiado de género, pero conserva su estatus.
CORRE QUE TE ALCANZAN
Publicado por Gerardo Valverde en SUEÑO, Sueños el 2 diciembre, 2011
Corremos, pues somos prófugos (somos 5, entre primos y hermanos). Constantemente a lo largo del sueño seremos cinco en situación de persecución, pero con curiosas ayudas. Primero estábamos en mi casa, escuchando música, luego recuerdo que salimos de un centro comercial o algo por el estilo y vamos huyendo por una calle. Nos sigue la policía por alterar el orden. Llegamos a otro edificio, que es igual un centro comercial (¿o una fábrica?), y ahí decidimos escondernos. De manera muy curiosa e ingenua, nos sostenemos de unos pasamanos que cuelgan del techo junto a la pared y por encima de unas escaleras. Con la esperanza de nos ser descubiertos hasta que apaguen las luces y se retiren todos. El lugar ese está lleno de mujeres trabajadoras. Empiezan a desconectar todo y a disponerse a retirarse. Pero nos descubren ahí colgados justo cuando están apagando las luces. Ellas, en vez de denunciarnos con sus jefes directos, nos invitan a bajar y nos alimentan, con algo que preparan de improviso. Una señora de mayor edad las encabeza. Figura clara del ayudante sobrenatural.
Salimos de ahí, pues no podemos quedarnos. En otro momento, cuando la policía ya nos va a caer, corremos a refugiarnos en el agujero de una pared. La verdad los ladrillos no nos cubren mucho y apenas cabemos, en mi posición estoy próximo a la superficie y hago por agacharme y no ser descubiertos. Luego salimos corriendo también de ahí.
Llegamos a una casona vieja. La típica casa embrujada de las películas. Recorriendo sus lúgubres espacios me doy cuenta de que algunas de las personas que estoy viendo en realidad son fantasmas. Allí confundo a uno de mis parientes con Ayax, de la escuela de artes. Finalmente, hablamos sobre música y grupos de Metal.
CUENTO DE NAVIDAD CON PAYASOS
Publicado por Gerardo Valverde en SUEÑO, Sueños el 18 septiembre, 2011
Al interior de una casa grande de varios pisos, muy lujosa. Con un boxeador ciego que escucha sentado frente al televisor… En realidad seríamos tres los boxeadores que practicamos juntos, el que es el dueño de la casa, ausente, mi compañero invidente y yo. Curioseo por la casa y por las ventanas, con vista a un parque muy bonito. Pienso en dos cosas: 1) la destreza de mi amigo invidente al momento de boxear con nosotros y 2) que me gustaría tener una casa como la de mi otro amigo, que nunca aparece en escena.
En el exterior. En el patio de la Esmeralda (escuela de artes). Es de mañana muy temprano. Esperamos una junta de aviso sobre el proceso de titulación. En el sueño ya tengo todo listo para tramitar mi examen profesional, pero me distraigo con una especie de kermés y voy a probar antojitos. Se me pasa el tiempo y cuando ya me voy recuerdo la junta. Han pasado horas y ya debió terminar. Me recrimino mi distracción, pues la junta era importante y yo tenía algunas dudas. Pienso resolverlas ese mismo día, preguntando, aunque tenga que quedarme tarde.
Dos payasos hacen de mis fantasmas como en “Cuento de Navidad”, de C. Dickens. Me muestran el futuro y su forma de deshacerse de las personas indeseables para mí no cambia a través del tiempo: con unos grandes martillos como de plástico los aplastan. Esto, que parecería terrible en la realidad, en el sueño tiene un carácter estrictamente chusco, ya que no deja de ser un símbolo y la forma en que lo hacen los payasos da honor a su profesión.
LOS DALAI “GRAMAS”
Publicado por Gerardo Valverde en SUEÑO, Sueños el 8 septiembre, 2011
Escoger los GRAMAS…
Diana regaña a a mi hermano por encender un cigarro…
Me descobijan…
Hay un “Benjamín”, un muñequito cómo de caricatura… (?)
Los GRAMAS serían los rectores del sueño al interior de una comuna, de la cual soy parte. Estos serían algo así como los cuidadores del sueño…
CAMPANITA CADENERA
Publicado por Gerardo Valverde en SUEÑO, Sueños el 30 agosto, 2011
Habrá una superfiestota para celebrar a Das.., que se me asemeja en el sueño a Paris Hilton. Es el evento del año y todos piensan asistir. Yo me preparo con mi hermano, pero no nos apresuramos y pensamos llegar más tarde. En eso, nos enteramos de que ya no están dejando pasar a todos, pues se ha saturado el departamento y `por seguridad están dejando pasar únicamente a las personas con invitación. Me doy cuenta de que yo no tengo una en mi poder y pienso que tendré que pedir que ella salga para que me identifique como de confianza.
Nos dirigimos a la fiesta. En la entrada, hay una fila de gente en espera. Campanita (la del país de Nunca Jamás) está en la entrada y con su varita selección a los que si podemos pasar. Ella es la “cadenera” (JA)… Por supuesto que nosotros pasamos con su gracia.
Al entrar nos percatamos de que todo está a oscuras y desolado. A mi me da un poco de miedo ésta situación, pero intento tranquilizarme diciendome que es un departamento seguro y que nada malo podría pasar allí (¿acaso me he dado cuenta de que se trata de un sueño?). En este punto, somos conscientes de que la fiesta se realiza en espacios contiguos del depa en el que estamos. Hacia allá vamos, esquivando la oscuridad, pero al legar nos encontramos con que todos duermen sobre los sillones y sobre el suelo, desperdigados. Esto quiere decir que la fiesta se ha acabado, llegamos tarde. Observo, finalmente, a Ir… acurrucada en el suelo, durmiendo como un perrito.
FANTASMAS EN EL CASTILLO
Publicado por Gerardo Valverde en SUEÑO, Sueños el 29 agosto, 2011
Soy un fantasma y tengo un compañero fantasma. Un señor nos explica como avanzar por el interior de un castillo. En sus escaleras, que son circulares adosadas al muro, largas en extremo, tenemos que dar un brinco cada cinco escalones, para subir. Ayudo a mi compañero en esta empresa.
BELEROFONTE: LA VIDA NADA TE PERDONA
Publicado por Gerardo Valverde en PESADILLA, SUEÑO, Sueños el 11 agosto, 2011
Estoy en una escuela que es como una fortaleza o un castillo, con pasadizos y túneles. Se visualizan aspectos de su interior y vistas panorámicas, como del típico castillo romántico en la montaña y a las afueras del pueblo. También se observa la imagen del supuesto volcán Etna haciendo erupción, visto desde arriba.
De pronto, voy escalando por las paredes exteriores de dicha escuela, utilizando solamente mis manos para sujetarme. Allí me cierra el paso una amiga (C. Ch.) y me hace varios cuestionamientos que intento esquivar. Sé que me está haciendo pruebas psicológicas e intento pasar desapercibido, pero es inútil, me tiene en sus manos. Su veredicto es irrevocable: van por mi y me encierran en un manicomio. La escena es tristísima y lamentable.
Ya en el manicomio, yo intento comportarme y hacer méritos. Enseño musicales a los demás internos y todos cantamos. La escena es harto cómica y terrible, como de película antimusical (Dancer in the dark), con todos los pacientes cantando en el patio, rodeados de áreas verdes. Pero locos.
Trabo, además, un romance con cierta muchachilla. Va por mi una de las autoridades del hospital, que se parece a Elmer gruñón de la Warner Brothers (pero listo). Como tengo una bola de plastilina en las manos, cuando soy llevado intento borrar las posibles huellas de la chica en ella, para no ser descubiertos. En eso, aparece un monstruo humanoide que yo identifico con el Mr. Hyde de R. L. Stevenson. Éste hace estragos en el hospital y yo me le enfrento, para seguir haciendo méritos. Elmer me lo agradece, pero en la atmósfera triste que rodea la escena, se escucha su sentencia final: “LA VIDA NADA TE PERDONA”.
Pasa el tiempo y me vuelo profesor en el manicomio. Doy clases a los demás internos y todo es más reposado, como una calma triste y perenne.
CAQUITAS DE HORMIGAS (OUROBOROS)
Publicado por Gerardo Valverde en SUEÑO, Sueños el 10 agosto, 2011
En una montaña, un señor me muestra las capas del relieve, como si la esta estuviera diseccionada. A la derecha, hay un hormiguero natural, que se ve igual diseccionado en sus capas. El señor me pregunta qué que pueden ser las bolitas que hay entre las dos primeras capas de tierra. Observo con atención y reflexiono, pues se me hace importante contestar bien. Le digo que parecen caquitas (estiércol) de ellas, que llevan al interior del hormiguero para nutrirse y sobre todo para alimentar a las pequeñas, después de que ya estuvieron un tiempo enterradas.
Me dice que así es, y que los humanos antes creíamos que estas bolitas no servían para nada y nos deshacíamos de ellas, perjudicando a las hormigas, pero que hoy debemos cuidarlas.
ESMERALDOS TEATREROS: LA TRIMURTI
Publicado por Gerardo Valverde en SUEÑO, Sueños el 19 julio, 2011
Los compañeros de mi generación, y otros agregados, realizan una especie de servicio social en la Escuela Nacional de Arte Teatral (con instalaciones diferentes a la realidad). Se enteraron por convocatoria y yo no supe, lo cual lamento pues me habría gustado participar. Lo que hacen es dar presentaciones de una obra que actúan y dirigen al mismo tiempo. El guión es suyo y de la escenografía no me acuerdo (notablemente, lo más afín a una carrera de artes plásticas, como es la nuestra, es lo que NO APARECE en el sueño).
Están muy conmovidos y entusiastas. A mi se me invitó al “estreno” pero no pude asistir. Voy otro día de sorpresa. Les da gusto verme a algunos y otros son un tanto indiferentes. La obra se divide en tres escenarios, con actores (mis amigos artistas) repartidos en los tres escenarios, que son en realidad tres salones diferentes. Esto impide ver la obra en su totalidad, para ello habría que asistir en tres ocasiones distintas a los foros. Cosa que no me extraña en el sueño, aunque es inusual y no lo he visto en práctica. Pensándolo bien es interesantísimo el ejercicio: ver la obra en tres partes que ocurren al mismo tiempo, sin que se trate de una trilogía, sin que te digan cuál tienes que ver primero y ni siquiera si es necesario ver las tres partes. Como en la novela rayuela, puedes leer los capítulos empezando por el medio, siguiendo por el final y acabando por el “principio” o como se te hinchen. Además tiene capítulos que el mismo Cortazar señalaba como “prescindibles”. El caso es que yo veo la parte de la derecha y pienso regresar luego a ver las otras.
Cuando termina la obra tripartita (no zaga, pues no se divide en secuelas: es como la TRIMURTI que ve hacia el pasado, el presente y el futuro a un tiempo) voy con la banda, que celebra. Al parecer celebran todos los días y en esto si se parecen a la Esmeralda, bien borrachos a la menor provocación. Acompaño a mi amigo George a “su camerino”, compartido con los que actúan en su parte. Hay mas de tres camerinos, por cierto, para la banda esmeraldosa. Habrá un after y yo quiero ir, pero como mi amigo no va mejor me retiro con él.
Estamos en su casa, en dos cuartos que renta. Lo visita otra compañera (L M) con su familia. Me da gusto ver que tiene un buen lugar. Allí rentan otros compas de la carrera, hombres y mujeres, pero no los recuerdo. Salimos y en la espera del camión alcanzo a ver que otro amigo (S) renta cerca de ahí, en una casa más chica y en plena vía pública (!) (?). Al parecer con la obra les está yendo muy bien a todos. Lo que empezo como un servicio, terminó como empleo.
Sueños más tarde (4 o 5 sueños después) evocaré este sueño (de la madrugada, por la mañana es cuando lo recordaré en otros sueños: EJERCITANDOME EN EL FALSO DESPERTAR). En situaciones de ellos ejercitándose o ensayando arduamente, o el pendiente de ver las piezas que me faltan y el hecho de que se paran bastante temprano todos para la obra, que más adelante la situaré a las 9 am. Cabe aclarar que de la obra en sí no recuerdo nada. Lo más importante del sueño es su trabajo en equipo y buena disposición para el teatro, intercambiándose los papeles de mi persona a ellos.
HECHIZO (fragmento)
Publicado por Gerardo Valverde en SUEÑO, Sueños el 15 julio, 2011
Una persona, familiar mío, tiene una especie de puesto informal sobre el suelo. Es una persona de mucho respeto para mí, como un viejito, pero no recuerdo bien a bien de quién se trata. Él me dice que sabe de un hechizo que consiste en la lectura de ciertas palabras inscritas en una hoja, se deben de leer de corrido sin repetir ninguna y sin trabarse. El problema es que las letras son borrosas y no las entiendo bien, al ser un documento tan viejo. Como sea intento leerlas (leo como si fuera un niño de primaria, trabandome), pero fallo y es algo lamentable…
DESORIENTADO EN TEXCOCO
Publicado por Gerardo Valverde en SUEÑO, Sueños el 27 junio, 2011
Estoy en Texcoco. Se me caen unos lápices y me subo a algo para encontrarlos. Recojo más de los que se me cayeron y soy consciente de ello y de que no necesariamente está bien tomar lo que no me pertenece…
Tengo que ir a la universidad de Chapingo y estoy extremadamente confundido. No puedo recordar que estoy cerca y pienso retornar para tomar otra ruta. Un maestro viejito intenta ayudarme. Son 07:30 am, llegué tempranísimo.
Los puentes peatonales son verdes.
————————-
Encuentro dinero en una camisa (?)
ROBÍN HOOD, REGIÓN CUATRO.
Publicado por Gerardo Valverde en SUEÑO, Sueños el 16 mayo, 2011
Soy un forajido asesino. Estoy en el cerro del Chimalhuachi y tengo un duelo con otro rebelde y nos perseguimos para matarnos con pistolas. Él es rechoncho y está acompañado de otra persona más chiquita, creo que es un niño. Nos volvemos compinches y hacemos destrozos. Tenemos que huir hacía otra parte del cerro. Dejamos a una chica guapa que es también pistolera y parte de la banda, pero sigue formando parte de nuestras filas, como una sucursal. Nos acompaña una pareja con un hijo, otra chica “guapa”, dos chicas “feas” y un grupo de niños. Nunca se dice el nombre de la banda.
Asaltamos y matamos a quien sea. No discriminamos.
Bajamos a un poblado y nos tienden una emboscada. Hay un tiroteo, pero uno de ellos, matón, es la mayor amenaza. Parece que va a acabar con nosotros, nos hiere a mi compinche y a mí en el estomago. En expectativa quedo frente al matón, como en las películas western. Le disparo con mi pistola de la mano derecha y no le hago ni cosquillas. Luego alguien junto a mí parece apoyarme moralmente, aunque debiera estar en mi contra, pues soy el azotador. Como sea me armo de energía y saco rapidísimo la pistola de mi costado izquierdo y con ella mato al rival. El que me apoya es trabajador de un restaurante-fonda. A él no le quito su dinero, en cambio le doy $50 (¡qué marro!).
Heridos no podemos subir por una reja en el escape, lo cual nos llevaría a nuestro escondite. Mi banda me dice que me harán pasar aventándome (se ve una imagen de mí aventado como si fuera de peluche o un títere). Esto no me parece chistoso y me encabrono. Empiezo una pelea y los persigo, variando la emoción de la IRA a la EXALTACIÓN, pues todo se convierte en un juego, “tu las traes”. En ésta etapa me visualizo como Jack Sparrow correteándome con mi bandita.
Un grupo de muchachos nos reta a jugar y no aceptamos. Se burlan e insisten con que quieren estar sentados (¡¡¡¿no querían jugar?!!!). vamos y los matamos para no variar, a chicos y chicas por igual. Es una masacre. Como era el cumpleaños de una de ellas ¡¡¡NOS TOMAMOS FOTOS JUNTO A SU CADÁVER, SIMULANDO FELICIDAD CON ELLA Y LA ESTRECHAMOS ENTRE TODOS!!! El contraste entre nosotros, que payaseamos, y ella sangrante inmóvil, es no tener temor de Dios. O no tener madre.
Tenemos que huir de nuevo. Una de nuestras amigas decide quedarse y la pareja con su hijo también. Soy el único que regresa a despedirse. Llego a una casa y desde los cristales de las ventanas les digo adiós (a la pareja). No puedo entrar porque tienen una visita y yo soy un proscrito. Ellos me aprecian pero la decisión de no irrumpir es mía. Melancolía es decir adiós a través de una ventana y no poder estrechar las manos por vez última…
Por otro lado, a la chica que también se queda, intento matarla para que no nos delate. A diferencia de las otras deserciones (tres en total, más el bebé, que no lo cuento por falta de voluntad) en ella no confío.
————-
Llego (sólo) a una población más urbana. Hay un local donde se intercambian estampas coleccionables. No entro pero pienso regresar y empezar una colección (obviamente me estoy ablandando, y es un deseo de compartir algo socialmente aceptable).
————-
El ejercito nos busca…
RETORNO A LA TERMINAL
Publicado por Gerardo Valverde en PESADILLA, SUEÑO, Sueños el 24 abril, 2011
__________________________________________________________________________________________________
Es de noche. Vago cerca de la escuela y encuentro a unos compañeros comiendo ¿quesadillas? en una fonda. Es una lástima, quisiera quedarme a comer algo pero no tengo tiempo.
Me despido porque se me hace tarde. Según yo llevo buen tiempo para marcharme. Estoy en la plaza de Toluca y camino junto a C. A. Ella señala que la terminal de autobuses está muy cerca, pasando la calle, pero su tono es de alguien que nunca ha estado ahí y sólo lo dice por corazonada. Yo sigo tontamente su palabra y pienso que sólo tengo que caminar un poco para abordar mi autobús, como he caminado un poco desde el centro… (recuerdo, incluso, que ya me habían platicado de esa posibilidad, pero es un falso recuerdo).
Lo que sigue es un eterno caminar y vagar desorientado en busca de la terminal. En momentos decido abordar un camión para llegar a esta, pero no pasan. Mi preocupación por alcanzar un autobús aumenta en grado sumo. Y corro, corro desesperadamente por alcanzar mi destino, pero mis piernas no responden y voy muy lento, aunque me esfuerze vanamente acelerar. Llego a una calle muy transitada y comienzo a preguntarle a la gente. Una señora me informa que está retirada la terminal, le pregunto que si los camiones que pasan por ahí me llevarían y me dice que no, que a tres calles puedo encontrar transporte.
Voy en busca de ese transporte y ahora las calles son muy oscuras, incluso llego a una avenida que identifico con la de “las torres” (este sí es un recuerdo acertado). Sigo por ahí hacia mi izquierda pero los camiones no me hacen la parada. Observo unos montones de tierra, debajo de los cables de las torres de luz y pienso que si no alcanzo a abordar mi autobús tendré que refugiarme y esconderme ahí. Aunque noto que hace frío y yo estoy desabrigado, así que temo cómo voy a sobrevivir. Pienso en buscar un mejor refugio…
En eso llego (absurdamente lo recuerdo a mi derecha) a una feria y vuelvo a preguntar para orientarme. Una señora me dice afortunadamente que estoy cerca y me señala la terminal de autobuses cruzando la calle.
EL CAMINO TORTUOSO
Publicado por Gerardo Valverde en PESADILLA, SUEÑO, Sueños el 23 abril, 2011
Conduzco una bicicleta a gran velocidad en una vía rápida. Un trailer detrás de mí me va a alcanzar y puede atropellarme. Miro la escena desde afuera (posteriormente) y hago un esfuerzo por imaginarme que aumento la velocidad para librar el peligro. Varías avenidas confluyen en ese punto.
———————————–
Sigo la travesía a pie, aparezco caminando de bajada pues es menos peligroso. Mi destino es llegar a una montaña y acampar. El miedo de estar sólo en la montaña cuando llegue la noche se apodera de mí. Siempre he querido hacerlo pero me he detenido. En ese momento aparece un profesor de la carrera, a quien admiro y respeto. De pronto somos gigantescos y vemos el mundo desde arriba: el paisaje muestra muchos relieves, ríos y grandes extensiones de tierra. Mi “maestro” es quien me muestra todas estas cosas mientras platicamos coloquialmente. Le informo que estoy en un viaje y el me dice que va al suyo. Ya somos de tamaño normal en esta platica. Nos despedimos y yo sigo descendiendo y él se va en la otra dirección.
Cruzo una valla alambrada. En una porción tiene un paso secreto: hay que levantar una manta o lona y descender. Sé que la han hecho los nativos para facilitar su paso. Atravieso una calle y entro por callejones tortuosos e internos (el vientre de la ballena). Allí encuentro a un niño y lo ayudo a pasar por encima de unas bicicletas amontonadas que estorban. Llegamos con ¿su mamá? y me despido dejando al niño a salvo. Pero la señora me dice que por donde me estoy yendo (izquierda) es la casa de un señor que se molesta que atraviesen por ahí (símbolo del OGRO). Le hago saber que entonces me voy a ir por el otro lado (derecha), pero ella me dice que es muy peligroso porque hay una pandilla de malvados que dominan el lugar. De hecho le extraña cómo es que haya podido llegar hasta ahí a salvo. Me desanima para seguir mi destino, incluso observo que a través de su casa podría pasar si le pido permiso, pero no me atrevo. He decidido buscar otro camino.
Salgo de la zona de pasadizos y encuentro a otra señora más joven, le pregunto por un pasaje para llegar al otro lado, pero ella me corrobora que es en extremo peligroso. Le insisto pero termina convenciéndome. Cobardemente he decidido regresar. Ella me sobre aconseja irme por el camino a mi derecha, pues la pandilla también domina el otro lado aunque estén divididos por la calle que mencioné.
Voy de regreso y cruzo la calle, yéndome por la derecha. Allí encuentro a una amiga de mi mamá y la saludo, aunque ella no me reconoce. Me dice por qué calle debo de subir exactamente. Le agradezco y al despedirme le digo que soy hijo de… para que se acuerde a quien ayudó. Pero ella es muy indiferente conmigo.
Al subir por esta calle pasa de bajada un señor canoso, tosiendo enfermo. Lo reconozco porque es una personalidad de la tele y lo llamo por su apellido: “señor Guzmán”. Para que vea que me preocupo por su salud. Él sigue su marcha y apenas voltea a mirarme. Yo sigo mi camino. Pasa un profesor de mi carrera que no me conoce y alcanza a el otro personaje. Se ponen a platicarr y, sin advertir plenamente la diferencia, ahora los dos son profesores que conozco y se les une una señora. Yo sigo subiendo y a mi derecha un señor contempla al grupo. Él me dice que está preocupado por la salud del que tose, que es un gran pintor y un artista muy valioso, que ojala se recupere pronto. Le doy el avión y continúo.
Ahora subo por una gran pendiente, aunque es la continuación del camino. Es un cerro. El grupo de los tres comienza a subir también detrás de mí. Encuentro unos bultos gigantescos que estorban el camino. Los intento pasar con mucha dificultad. En eso, la señora que iba atrás cobra gran velocidad y sube el cerro más rápido que todos. Me alcanza y me rebasa, sobrepasando hábilmente los enormes bultos. Intento imitarla pasando por la derecha, pero me sigo hundiendo o resbalando, en realidad representan una gran dificultad.
COMPRAR UN DEPARTAMENTO (EPIFANÍA)
Publicado por Gerardo Valverde en SUEÑO, Sueños el 19 abril, 2011
Visito unos departamentos pues voy a comprar uno. Soy una mujer. En realidad ya tengo uno en el primer piso subiendo las escaleras, creo que quiero mejorarlo. El edificio se parece mucho a mi preparatoria.
Reviso los de la orilla derecha, son del mismo tamaño que el mío y me explico que estos son más baratos porque su baño es externo. De hecho alcanzo a oír que detrás de las puertas (de madera) la gente se baña. Luego reviso uno de la izquierda, entro por un pasillito muy estrecho y en la parte de arriba se ve algo muy curioso, lamentablemente he olvidado lo que era.
Salgo y me dirijo a ver los de mayor precio, me da curiosidad saber en qué son mejores. Subo por unas escaleras externas al techo y ya soy yo de nuevo. Para llegar a estos hay que subirse por una lona horizontal a gran altura. Es muy peligroso ir por allí, llueve tempestuosamente y el viento agita la lona, que es muy resbalosa por estar mojada. La sensación de lluvia es muy vivida. Tengo mucho miedo de caerme, me agarro como puedo pero la lona es muy grande y hay mucho trecho por recorrer. En eso aparece un señor que es experto en esa maniobra y me va motivando para que no me suelte y avance. Es muy socarrón y chistoso: un clown. Con mucho trabajo llego al final de la lona, pero pienso que no he de volver a cruzar por ahí, así que los tales departamentos, aunque mejores, se pueden olvidar de mí. Ahora hay otro obstáculo más difícil: de la orilla de esta hacia el piso hay una cadena de gente agarrada (como en el juego de las cebollitas), para poder bajar hay que irse sujetando de ellos. Así lo hago, por recomendación del guía, que sigue haciendo tontadas. La cadena se agita por el viento y yo me tambaleo junto con ella. De pronto comienzo a tomar confianza y voy más rápido. Dejo al señor pues siento que ya no lo necesito, y cuando quiero ver de un sólo movimiento me deslizo por la cadena humana, dando vueltas y vueltas temerarias hasta llegar al piso.
Fue muy divertido. Quiero subir ya de nuevo. No me importa el temor que había experimentado al comienzo, como cuando te arrepientes de haberte subido a una atracción mecánica y en cuanto bajas ya quieres subirte de nuevo.
Me dirijo a ver los departamentos, mágicamente ahora voy con una sobrina. Subimos por otras escaleras y al parecer llegamos a un lugar prohibido. Ella se mete en un departamento y se queda atorada. Alguien viene y tenemos que escapar: no puede salir pero tampoco se angustia, le ha parecido bien estar ahí. Se me hace tardísimo para llegar a una cita (?) y tengo que dejarla temporalmente: voy rápido y regreso.
Estoy en un túnel y camino. De pronto me quedo estático y experimento una EPIFANÍA: una voz en mi cabeza me dice que… (esta parte ha sido marcada como privada).
La voz insiste en la insignificancia del TIEMPO. Este no existe o es poca cosa, en dos o tres años lo único que debo hacer es ser práctico. Se pasan rápido y de esta manera conseguiré una verdadera victoria de lo SIMBÓLICO sobre lo mundano, con su aseguramiento y consecuente despreocupación.
18-04-11
AL OTRO LADO DEL CANAL
Publicado por Gerardo Valverde en SUEÑO, Sueño lúcido, Sueños el 12 abril, 2011
TRABAJANDO EN EQUIPO
Un grupo de personas, en equipo conmigo, estamos muy ocupados bombeando agua de una cisterna. Prevemos una inundación.
Estamos dentro de un refugio y la sacamos con cubetas y con una bomba. Hay agua por todas partes y la cisterna es enorme, como una alberca.
De pronto, cambiamos de escenario y ahora estamos en un campo bajo grandes puentes vehiculares. Los contemplo recostado en el pasto y platico con alguien sobre el autor de esa gran obra. Estamos bajo su sombra. Pienso que el arquitecto de esas construcciones debería ser más conocido. Lo considero como incomprendido.
LOS NUEVOS NÓMADAS
Aparecemos ahora en varios grupos a lo largo de una calle. Somos nómadas del siglo XXI.Voy inspeccionando todo el “campamento” y en uno de los grupos me encuentro con una amiga. En su grupo están bebiendo cerveza y ¿huisqui?. Llevo también una cerveza de lata en la mano pero se me ha terminado. Coqueteo con mi amiga y otra aparece en el grupo, celosa. Intento tomar otra cerveza del centro en una tina metálica, pero se han acabado. Mi amiga pide que se traiga más bebida y una señora con su hijito trae otra tina repleta. El grupo, que parecía muy tranquilo bebiendo, se avoraza de inmediato sobre las nuevas cervezas, como pirañas, pienso que estaban más borrachos de lo que creía. Es tan activa esta escena que sólo noto manos luchando por conseguir el vital liquido. Estiro la mano con tiento y alcanzo a ganar una cerveza.
JOLGORIO
Las mujeres a la derecha y los hombres a la izquierda. Es un baile. Los hombres se esfuerzan mucho y pasan de uno en uno al centro de la pista realizando sus mejores pasos. Esta desinhibición la adjudico al alcohol. Creo que se me ha subido un poco también y pienso que puedo mejorar sus pasos. Incluso creo que puedo realizar algunos movimientos sobre el suelo.
APOCALIPSIS
En el mundo ha ocurrido una gran catástrofe y somos los únicos sobrevivientes. Este mundo se divide en dos: una fortaleza y el exterior .Me parece que la fortaleza corresponde a la primer parte del sueño en donde estábamos evitando la inundación.
Nosotros estamos fuera y, aunque tratamos, no podemos entrar al refugio.
Aparecen unos oficiales al interior de este, como una nueva esperanza. Estos portan armas y están vestidos con atuendos futuristas: armaduras con cascos. Una malla infranqueable nos divide. De pronto, por radio nos llega un comunicado informándonos que hay más sobrevivientes. El comunicado viene de parte de oficiales de mayor rango.
Comienzo a sospechar que el comunicado del radio no es transmitido en vivo, sino que se trata de una grabación. Convenzo a todos de que así es y los oficiales desaparecen. Todo era una ilusión y estamos irremediablemente solos.
ASESINATO
Ha ocurrido un asesinato. Un actor (Vin Diesel) sospecha de un compañero del grupo y desata su ira contra él. Lo golpea con todas sus fuerzas hasta destrozar su cabeza. Lo detenemos. Extrañamente, no ha terminado con su vida.
Junto a nosotros hay un río. Sobre el río se aproxima una barca, y sobre la barca viene una mujer joven con su hijita. Esto me hace muy feliz.
TABÚ
Nos retiramos de ahí, el lugar ha quedado maldito con el asesinato. Nos vamos en dirección contraría del río y atravesamos un canal de aguas negras. Se establece una prohibición para que nadie, en el futuro, regrese a ese lugar. Dentro de mí pienso, sin embargo, retornar. La idea de lo que ocurre al otro lado del canal comienza a obsesionarme, me he dado cuenta de que estoy soñando y pienso en escribir una gran historia con este argumento. Hasta pienso que he de titularla “Al otro lado del canal”, contando el misterio del asesinato, el tabú establecido, y la fundación de un nuevo pueblo en las cercanías de este escenario. Un mito crecido en generaciones futuras, que no vivieron los hechos (delirio de grandeza). El río en donde vimos acercarse a la mujer con la niña me parece el lugar donde nace lo maravilloso, en sus aguas cristalinas. Para llegar a él sólo hay que atravesar un puente sobre las aguas sucias.
FUNDACIÓN
Atravesamos un riachuelo y decidimos establecernos ahí. Yo estoy lucido, sé que se trata de un sueño pero mi mente sigue confabulando. Observo a un anciano sentado, rechoncho. Es el guía de todos nosotros. Inspira tranquilidad, sabiduría y reposo. Le imagino a voluntad una esposa. Esta llega y se porta muy cariñosa con él.
Descansamos, pero hay que fundar un pueblo en aquel lugar.
ABUELITA
Publicado por Gerardo Valverde en SUEÑO, Sueños el 2 abril, 2011
Tengo que salir para la Ciudad de México y mi abuela, que está en mi casa, se dispone a regresar a la suya, en dicha ciudad. Le digo que nos vamos juntos y así lo hacemos. Me da gusto verla con vitalidad y un vigor tal que le permite caminar por sí sola y hablar conmigo (ella murió hace tres años, pasados los noventa años, con demencia senil, sordera, y falta de fortaleza en las piernas para caminar por sí misma). El camino que tomamos para llegar al camión es largo (como en la vida real) pero caminamos al mismo paso y sin problema.
Abordamos el camión y pago su pasaje. (laguna)
ELIXIR DE LAS TRES RUEDITAS
Publicado por Gerardo Valverde en SUEÑO, Sueños el 31 marzo, 2011

GERARDO VALVERDE/OBRA





