Posts Tagged Falso recuerdo
HANSEL SIN GRETEL
Publicado por Gerardo Valverde en SUEÑO, Sueños el 15 agosto, 2011
Tengo muchas ganas de chambear, pero soy un exiliado. Pienso en el campo de refugiados del FONCA y que puedo irme a hospedar con ellos, no importándome las incomodidades (dicho refugio no existe en la realidad).
Encuentro en la calle a unos señores haciendo una escultura de palos. Consistente en una especie de iglú o refugio. Yo llevo unos palos también en las manos y entro a su pieza. Sentado en el interior casi se me cae una porción del techo. Entre todos nos ponemos a arreglarla. Una vez cubierto el daño me siento a comer unos dulcecitos y chocolates que llevaba.
EJERCITANDOME EN EL FALSO DESPERTAR
Publicado por Gerardo Valverde en SUEÑO, Sueños el 19 julio, 2011
Recuerdo que mis compañeros le están echando un buen de ganas con la obra de teatro (sueños atrás: ESMERALDOS TEATREROS: LA TRIMURTI) y deben estar ejercitándose mucho para estar en forma. Además de que todos los días se levantan temprano y religiosamente para las presentaciones, que son a las 9 am (en realidad, creo que aquí es donde les puse hora). Me “levanto” de la cama apurado y comienzo a hacer lagartijas (jajajajajaja). Creo falsamente que he entrado al sueño lúcido, pues me aseguro que todo este tiempo estuve con razón, lo cual es completamente falso. No entré en ningún momento al sueño lúcido. La prueba es que yo creo ya estar despierto y ejercitándome, con una manta debajo de mí, a todas luces irreal, y que no entiendo así hasta que de veras despierto y me río de mí mismo, pues ni siquiera abandone nunca mi cama como creía.
Aquí el ejercicio es, obviamente, un símbolo de no quedarme atrás en comparación de ellos, que en realidad asisten a una obra igualmente simbólica…
NIÑO DE DÍA Y HOMBRE POR LA NOCHE
Publicado por Gerardo Valverde en SUEÑO, Sueños el 16 julio, 2011
Estoy con mi hermano Armando. Nos subimos a un puente que están construyendo y le digo que ESTÁ BIEN SER NIÑO DURANTE EL DÍA PERO POR LA NOCHE HAY QUE SER HOMBRES (lo digo en un sentido filosófico de maduración, no en un sentido libidinoso).
En una escuela de artes transito por los salones. Atravieso una calle y llego a otra sección de la escuela en donde da clases Rosario. Platico con sus alumnas. En un momento dado se crea gran expectativa por cierta instalación que están haciendo los alumnos de mi hermano, dirigidos por él (en realidad el proyecto parece ser suyo). Vamos y nos asomamos desde unos grandes ventanales para ver la pieza, que es muy grande y está hecha para verse de un edificio a otro de la escuela (ya había dicho que ésta se dividía en dos cruzando una calle). Para esto ambos edificios son de grandes ventanales, y la pieza consiste en una superposición de varillas y/o astas que hacen juegos de repetición de módulos y que interactúan bastante bien con el lugar.
Todos están muy emocionados, pero en el momento menos oportuno llegan unas autoridades del gobierno de ese lugar (¿Texcoco? ¿¿¿???) para censurar la obra. La polémica es fuerte y yo particularmente me les aviento con las garras, defendiendo a todo pulmón la instalación (hasta ni articulo bien mis palabras y me doy cuenta de ello).
La cosa se extiende y nos dirigimos a sus oficinas ubicadas en otro edificio distante del que nos encontramos. Las calles son muy bonitas, por cierto, rusticas como de pueblo del Estado de México. Allí vuelvo a llamar la atención por aperrarme a nuestros derechos (Ja, hay que recordar que la pieza ni es mía y ni siquiera soy colaborador pero ando de metiche). Ellos intentan ser diplomáticos pero no saben explicar que es lo que está mal en la pieza. Mi hermano, a su vez, dialoga con ellos de manera menos arrebatada que yo. Nos ponen muchos peros, que si hay que quitarle esto, ponerle esto otro. Pero a la verdad terminamos ganando, pues no hay nada malo en la pieza. la escena es algo cómica, en el edificio en cuestión estamos todos en bola y dispersos de repente entre las instalaciones, que por cierto, también tienen una escultura en su centro al interior del edificio, muy parecida a la que mi hermano está instalando, como si yo la visualizara proyectándola en ese lugar.
——————
Disponiéndonos a regresar el argumento cambia de sentido, ni siquiera estoy seguro de que sea el mismo sueño o dos seguidos: somos viajantes de una excursión guiada por mi hermano. Somos hartos, entre sus estudiantes, mi mamá (que hasta entonces no había aparecido), una prima invitada por mi hermano, otros maestros, y otros adultos parientes que no reconozco. La situación es muy confusa para abordar los diferentes autobuses que nos llevarán de regreso. Yo ando en la lela. No sé si regresarme sólo o esperar a que me asignen un lugar. En eso, voy caminando, pues me gusta ver las calles del lugar (¿Texcoco?). Cuando ya todos abordaron su autobús, mi hermano, mi prima y yo nos dirigimos al que nos corresponde. (Hay una pausa misteriosa en la que entro a cierto espacio reducido con otras personas, haciendo un pendiente antes de irnos, pero lamentablemente no recuerdo la naturaleza de ésta escena).
En nuestro autobús mi hermano conduce. Yo, no recuerdo porqué poco a poco voy enojándome. Llegamos bien rápido a nuestro destino, ya más cerca de mi casa. En ese lugar quedaron de verse todos los camiones con los estudiantes a bordo. Al bajar observo cómo llegan todos sanos y a salvo, pero por un perverso malentendido los padres de familia están angustiadísimos pues los esperaban tres horas antes, de hecho son bien poquitos los que nos esperan, todos los demás (la gran mayoría) se han ido a buscar a sus hijos (¿a dónde?).
Caminando por ese lugar voy con un primo (¿no era una prima?). Hacemos memoria y yo creo recordar que ahí es a donde siempre llegábamos cuando regresábamos de ¿Texcoco? cuando éramos niños. Él me dice que así era con él, pero que no se acuerda de mí con ellos, hasta que “hace memoria”. El dichoso lugar es un callejón rojo muy prolongado y quebrado, parecido al callejón del diablo en Mixcoac, pero más apretado y extendido, en rojo, como he dicho. Por ahí cruzo dos veces (corrección onírica: me hago pasar dos veces por ahí con el único sentido de decirle a mi primo que recuerdo ese lugar, cuando en realidad se trata de un falso recuerdo).
Ya estoy encabronado y me quiero regresar, pero mi hermano insiste en seguir ahí. Los concurrentes empiezan a marcharse a sus respectivas casas. Yo sigo caminando con mi hermano y mi prima, que parece admirarlo demasiado. De pronto, voy solo con ella y aprovecho para hacerme el desentendido. Me despido de ella, que queda extrañadísima por mi comportamiento. Me pregunta si no voy a esperar a mi hermano y le digo que no, que yo ya me voy. Y así sin más, me retiro.
Abordo una combi y allí va mi mamá también. Poco antes de llegar a mi casa ella se despide y se baja, ahora el confundido soy yo, pues tardo en recordar que ella vive aparte… Lamento haber hecho mi berrinche y dejar a mi hermano atrás. Como se ha visto en éste sueño me comporto como un niño, HABRÁ QUE ESPERAR QUE LLEGUE MI NOCHE…
Un sueño larguísimo que atraviesa por las tres emociones básicas de los sueños: EXALTACIÓN, IRA y ANGUSTIA.
LA LUCHA CON EL ÁNGEL
Publicado por Gerardo Valverde en SUEÑO, Sueños el 7 julio, 2011
Estoy en compañía de mi hermano R y otra persona. Cruzamos una reja para llegar a…
En moto nos dirigimos al mismo lugar. Yo guío. Intrépidamente me le atravieso a los autos detenidos en un semáforo y llegamos al dar vuelta a la derecha. Mi hermano me dice que debí dar vuelta un poco antes, pero la verdad yo creo dentro de mí que hicimos menos tiempo de cuando él guía. En este lugar creo tener mi casa, compartida con Paco. Una señora nos dice que su hija quiere ir a rentar con nosotros. Menciono a la persona que vivió allí antes de mí y que me cedió el depa…
Evocación de mi hermano Ar como una persona firme y de mucho respeto. Así como lo veía cuando era niño. Él pasa junto a mi y me invita cordialmente a comer con él. Le digo que voy pronto. Pero en vez de eso llego a casa de mi tío S, que es en Chimal pero en una casa ficticia. Allí es un negocio, como tienda. Comen pastel dos primos junto a su mamá, mi tía. A mí se me antoja mucho, y pienso en comprarme uno saliendo de ahí. En ese lugar un señor hace una apología de la coca cola, hablando de sus beneficios para el organismo y de como el doctor hizo mal en prohibírsela (!). Éste hombre se convierte en el papá de… y uno de mis primos en C. El señor lo llama y le aprieta la nariz como si fuera un niño. Yo me cago de la risa por dentro y mejor me voy.
Camino por la calle en dirección de mi casa. En esto pienso que mi tío hizo bien en venirse a vivir para acá, por su tranquilidad. Voy sólo, pero al llegar a mi casa ya voy acompañado de dos personas. Antes de llegar, en la casa de los vecinos, hay un velorio. Un niño muerto al parecer. El velorio se realiza en la calle. Al pasar unas personas nos preguntan qué decía cierta inscripción o anécdota del velorio anterior (de un bebé muerto apenas hace unas semanas y cuyo recuerdo evoco en mi sueño) pero les respondemos que es demasiado feo para decirlo… Hay una lona tirada sobre el suelo, en vez de cubrir a la concurrencia, lo cual vuelve más deprimente el escenario.
Justo cuando voy entrando a mi casa tengo un altercado con mi abuelo (muerto hace más de quince años). Me sigue hasta adentro y forcejeamos. Yo sólo le tomo las manos sin esforzarme de más, pues se que está cansado por la edad y sería injusto ponerme al tú por tú con él. Nos quieren separar y yo estoy de acuerdo con eso, pero él insiste. Le digo a mi hermano que yo sé bien que si él fuera más joven y en pleno vigor seguramente me ganaría en la lucha…
VIAJE AL FUTURO-PASADO
Publicado por Gerardo Valverde en PESADILLA, SUEÑO, Sueño lúcido, Sueños el 3 julio, 2011
PRESENTE
En mi cuarto. Noche. La luz de afuera prende. Intento dormir. Se apaga la luz y salgo al patio a encenderla, con miedo. Los cristales de la ventana están sólo a la mitad (falta el lado izquierdo), y no hay cortina. Por vergüenza a que la gente pase y me vea apago la luz, que ahora creo esta al interior.
En realidad volteé todos los elementos en mi mente, la luz es de afuera y el interruptor está adentro…
————————–
PASADO
Es de día. Sigue la escena en mi cuarto. Mi mamá está enojada conmigo. Una niñita aparece y yo la consiento. Se trata de una sobrina irreal. Ella es candida y berrinchuda.
En exterior. Llega una camioneta a surtir productos comerciales. A mi me dejan una dotación de yacults de una nueva marca. Creo que me van a gustar y habrá que probarlos. La niñita llora para que le compren algo. Mi mamá le dice que si encuentra $5 se lo comprará. Yo intento ayudarla y como no tengo dinero conmigo pienso decirle a mi mamá que nos preste, a fin de cuentas yo le pago inmediatamente….
—————————
VIAJE AL FUTURO-PASADO
Nuestra casa está en una bahía. Es el futuro. Esperamos a la maestra “A” para que dé su primer día de clases. Por la acera de enfrente vemos llegar a una señora viejita y con carga para caminar. Le digo a mi mamá que si será una de mis hermanas. Pero me dice que no, que es su antigua novia de juventud (???). Ella la llama su “grummy” (no groupie)…
Mi mamá me muestra la fachada de la casa. Domina en ésta un árbol “ahuehuete”. Vamos por una pendiente de rocas y pasamos por detrás de éste, en donde me sorprende el hecho de que está hueco y apenas agarrado a las rocas por unas pocas raíces. Creo que se caerá en un momento dado. En eso estamos cuando un niñito (supongo de mi familia) “cae” por debajo del árbol. No le pasa nada, aunque yo me había preocupado. Desde el punto en que nos encontramos observo que se han terminado dos construcciones en la fachada. Según yo, en mi tiempo empezaron a proyectarse (pero esto es un falso recuerdo). Quedaron más chicos de lo que había creído. No recuerdo su forma, solamente con vaguedad las escaleras de uno, y de cómo se penetran mutuamente ambos adornos-monumentos.
Ahí seguimos cuando unos niños activan un mecanismo que consiste en una rueda de agua. Lo malo es que las “aspas” nos pasan rozando a mi mamá y a mí. Ella se divierte y yo finjo reír también, pero en realidad no me parece tan chistoso, siento que corro peligro con las aspas rozando tan cerca. Bromeamos por la ayuda que nos proporciona el hecho de ser delgados, pero la verdad es que yo ya quiero que apaguen la maldita rueda.
Finalmente la desconectan. Pero el trance para zafarse todavía es complicado. Mi mamá se sale. Los niños juegan ahora al escondite. Y yo sufro pensando que en el momento en que me estoy saliendo pueden volver a activar el mecanismo, con lo cual quedaría hecho papilla…
———————-
Ya en suelo firme, nos encontramos dentro del patio de la casa. El escenario ha cambiado, de la imagen completamente idílica de la casa junto al agua y la fachada de fantasía, con su árbol, su rueda enorme y sus retoques escultóricos, se ha transformado en la casa de mis parientes, más o menos, pues no es exactamente igual.
Allí una supuesta hermana del futuro, algo fresa por cierto, se despide de su novio. Ambos le arrojan algo a un perito muy juguetón que corre a la puerta. El novio se va. Pienso en ese momento en el facebook, que seguramente le gustaría mucho a ella, pero no lo conoce porque aquí es el pasado y todavía no se inventa (¡¿no estábamos en el futuro?!). Mi “hermana” del futuro-pasado construye una puerta para su cuarto, con tejidos. Le queda bastante grande y estorba a la puerta del cuarto de alado (¿el mío?..). Es muy tosca y pienso decírselo. Me intriga saber cuál será mi cuarto en el futuro. En el de ella entramos mi mamá y yo. Allí se reúnen muchos sobrinos y otros familiares (todos estamos hacinados). La platica gira en torno a los terrenos que han comprado en diferentes sectores, destacándose “EL SECTOR CUATRO”.
En este escenario futuresco, confundido y mezclado en ocasiones con el pasado, busco a mi padre, pues me pregunto cuál será su lugar en toda esta historia. No entiendo que él murió hace 25 años y es el menos indicado para estar presente.
Mi mamá me lleva nuevamente al patio. En éste le confieso que vengo del pasado. Entramos a otro cuarto para que pueda contarle con detalle sobre el pasado que, según me dice, “ella no vivió” (¿cómo puede ser que ella no haya vivido en el pasado?). Le hago saber que sólo refresco su memoria. Como observo que le falta la mano izquierda y en su defecto tiene un muñón, le cuento que en el pasado si tenía su mano. A lo que me responde con una imagen sorprendente: ¡¡¡¡¡me muestra su muñón y de este comienza a abrirse su mano escondida, como si brotara del reverso interior de éste, dedos y palma, al momento que me dice que sí tiene mano pero la oculta para no tener que cambiar pañales!!!!!!
Le quiero seguir contando pero entran los espectros de mis abuelos. Mi mamá se emociona mucho pero le hago saber su error, diciéndole que ellos ya están muertos y sólo los está imaginando, pero no me hace caso (si sólo los imagina, ¿cómo es que yo también puedo verlos?). Le pregunto a mi madre por mi tios, pero me contesta que hace tiempo rompió relaciones con ellos. Ha habido una ruptura familiar notable. Entran luego unos niños (más sobrinos, al parecer, se reproducen como conejos) y me explican que EL SECTOR CUATRO SE TRATA DE OTRO PLANETA, así como los otros sectores de que hablaban. La tierra, en el futuro todavía más sobre poblada, se extiende a otros territorios celestes… Con esto los niños se ríen sin ton ni son, lo más grave es que mi mamá les sigue el cuento y se ríen todos como locos desencajados. Estamos ahora en una azotea de dos pisos de alto y a mi derecha está el vacío. Entro al sueño lúcido y les pregunto a todos que si en el futuro todos son idiotas. Como asienten en respuesta mientras siguen riendo desencajados, tomo una determinación, está muy alto y siempre he tenido vértigo, pero me arrojo sin más ni más por la orilla, cayendo en el patio de la casa contigua. En un intento de suicidio a la vez frustrado y grotesco…
En ella, sobre el suelo, espero vanamente mi muerte que no llega. Abro los ojos y observo que alguien se acerca, y observo también el suelo dividido en dos: uno, sobre el que yazgo, como con basurillas de paja sobre su superficie y junto a una pared llena de orina que se extiende hasta casi tocarme; el otro, dividido por una franja, suelo terroso al exterior del patio de ésta casa. Los que se acercan son dos viejitos que me explican lo predecible: en el futuro, los suelos son anti suicidios, hechos para resistir graves caídas. Desgraciadamente no caí más allá de la línea, con lo cual habría conseguido mi objetivo. Con esto, el sueño termina su burla fatal sobre mi destino.
EMBOSCADA Y COCHINILLAS
Publicado por Gerardo Valverde en SUEÑO, Sueños el 23 mayo, 2011
Inspeccionamos un árbol, sus raíces gruesas. Lo identifico con el sueño que me contó Pedro por facebooc y creo recordar que de ahí debió tomar el recuerdo para su sueño. Esto es un falso recuerdo.
————————–
En la entrada de un lugar vigilado tenemos que dejar las mochilas para ingresar. Como no está la encargada y tarda, la poli nos lleva a donde podemos dejarlas. Es absurdo, en realidad sólo tendríamos que dejar los bultos y ya.
Al seguirla, mi hermano se adelanta y yo me enojo mucho. Camino más rápido para demostrarle que puedo ir a su paso e incluso tener iniciativa.
Llegamos a una azotea para dejar las mochilas. Sólo hay que treparse y dejarlas, y en la parte de atrás es más fácil bajar pues no es tan alto. Esta azotea está bajo un árbol y la poli nos indica que siempre que entremos podemos dejarlas ahí sin preguntar.
————————–
Vamos con espadas por un callejón. Cambiamos la ruta hacia otro y nos emboscan unos E… Nos tiran una red desde arriba y yo la corto en pedazos. Sin embargo no soy lo bastante rápido pues veo como a dos de mis compañeros los suben con la red. Hago retroceder la imagen para que ellos no sean atrapados (Corrección onírica) y los vuelvo más rápidos. Matamos a los E… Estos traen armaduras medievales y cuando alanceo a uno cuestiono la facilidad de atravesarlos con mi espada. Les rebano las cabezas a algunos y a otros sólo los atravieso. Ellos son lentos y no parecen defenderse, incluso recuerdo a uno, viejo.
————————–
En mi cama, estiro la mano izquierda y aplasto sin querer una cochinilla en la pared. Con mucho asco. Me levanto y noto que antes ya había disecado a algunas con una especie de veneno pues eran plaga. Estas forman unas letras, a las cuales nunca les puse atención, más preocupado por la repulsión. Van delineando las dichas letras y en la parte de abajo nuevas cochinillas, que se reprodujeron de las sobrevivientes, siguen ese curso, causándome impresión que, estando vivas, formen también letras, como imitando a sus compañeras muertas. Se mueven no obstante y ya quiero limpiar la pared.
EL ESCENARIO DEL CRIMEN (EL MAGO)
Publicado por Gerardo Valverde en SUEÑO, Sueño lúcido, Sueños el 28 abril, 2011
Camino con Luc. A nuestra derecha vemos una calle de terracería amarilla y le digo que me recuerda mucho a las calles de mi infancia, porque la mayoría eran así (es un falso recuerdo). Siento una gran nostalgia (!) (?). Llegamos a un lago (igual a la derecha) que de por sí ya es sorprendente. Lo vemos con atención y es una bahía. Creció de lago a Mar con sólo unos pasos de diferencia. El mar se abre a la izquierda del paisaje y en el frente hay una isla o la continuación de la bahía. Hay muchos árboles y la gente disfruta del lugar. Todo esto es extraordinario porque no nos hemos alejado mucho de mi casa. Pienso que podré regresar ahí las veces que quiera con sólo caminar unas horas.
Vemos unas piedras y empezamos a darnos cuenta de que estamos en el escenario de una conmoción reciente. Es la noticia del momento pues lo que ocurrió ahí fue muy grave, al parecer una masacre. Estamos plenamente convencidos de eso y la prueba son las cinco piedras alineadas en columna frente a la vista. Si te agachas y miras las piedras a la altura de tus ojos, con la isla de fondo (es decir, del horizonte abajo las piedras y hacia arriba la media bahía) puedes ver exactamente el mismo ángulo que se ha publicado en los diarios y en la televisión a nivel nacional, sólo que sin la sangre del crimen, sin los cuerpos, sin la policía y sin los reporteros como juramos haberlo visto en los noticiarios (!) (?). El paisaje es doblemente espectacular. Por ser hermoso en sí mismo y por ser el escenario de todas las miradas y el ombligo de la desgracia. La tranquilidad puede ser algo terriblemente abrumadora cuando sabes que es la calma después de la tormenta.
Se hace tarde y tenemos que marcharnos. No es posible que nos alcance la noche en ese lugar apenas conocido. Aunque yo pienso regresar muy pronto…
Al otro día (!) (?) le cuento a M. el grande y fortuito descubrimiento. Le recalco que no nos quedó ninguna duda de haber encontrado sitio tan famoso. Pero se hace noche y tenemos que marcharnos de donde estamos. En ese punto pasan pocas peceras a esa hora, por lo cual decidimos caminar automáticamente en dirección de una base cercana. Me doy cuenta de que cuando estoy sólo no hago eso y pienso tomarlo como un hábito, pues es mejor caminar unas calles y tomar la pecera desde su base a estar esperando tontamente.
Vamos por callejones estrechos. En eso, le fanfarreo a M que yo puedo luchar contra los espíritus, que todo depende del valor del alma pues esas entidades malignas no pueden hacer nada contra el cuerpo. Intento enseñarle y reto al aire a que aparezca alguna. “Baja” una fuerza extraña desde la oscuridad, por encima de una barda, e intenta hacernos daño pero defiendo a mi amigo parándome firme y soportando a la cosa. Su fuerza es mucha y yo siento que abandono mi cuerpo formando un escudo. Llega otra entidad y es mas intensa aún, casi me arrepiento pero salgo bien librado como muralla.
Por si las recochinas moscas preferimos acelerar el paso. He entrado al sueño prelúcido (lo llamo así porque sé que estoy soñando pero sigo en la necia de que hubo una conmoción en esa playa y en la creencia supersticiosa de que hay “espíritus malignos”).
Lo que sigue es un andar y regresar por callejones tortuosos, acompañado de un amigo y a veces de una chica. Levitando por las calles, enfrentando fantasmas o pasando pruebas, como una en donde nos asomamos desde un puente y pasa un río a gran velocidad sobre unas piedras, con un túnel abismal al fondo de su caída. Pues este es un fluir rápido de aguas en descenso, marítimo y fluvial al mismo tiempo, que se va haciendo mas oscuro sobre el horizonte de su abismo. La banda con la que voy me reta a bajar y deslizarme sin que me lleve la corriente. Les digo que no puedo y nadie protesta, pues entienden el peligro, así que nos vamos a retirar. Pero justo en ese momento me imagino que las aguas no son tan rápidas y que puedo hacerlo, e intento recordarme que se trata de un sueño y, aunque no controlo bien las situaciones oníricas y siempre me sale el tiro por la culata, ¡de un salto me aviento al río y me deslizo corriente abajo por sus piedras y sus aguas! Para mi sorpresa no corro ningún peligro, antes bien me acerca (ahora voy caminando-levitando-brincando por una orilla) a una casa muy grande y muy lujosa, en donde encuentro… (…) …, para variar, sigo caminando contradictoriamente por calles y viendo cosas parecidas a fantasmas y retos.
Visito otra casa más chica, y ahí también… (…) … Doy con un edificio de estilo moderno, muy sólido y solitario, como si estuviera abandonado. Parece que voy a despertar pero me esfuerzo por seguir soñando. No quiero regresar a mi casa porque sé que eso significaría despertar (incluso, en alguna parte del “retorno” a casa me topo con una pared-callejón sin salida y tengo que dar vuelta, ahí es justamente donde empiezo a levitar). Me hago el tonto dando vueltas y más vueltas, levitando, pensando que puedo volar…
En el edificio solitario que mencioné invento que hay una presencia maligna (al parecer no tengo mucha imaginación) y espero a que aparezca. Esto con el maldito pretexto de hacer tiempo y no REGRESAR-DESPERTAR. La presencia sale y es muy amenazante, con lo cual pienso que no es bueno jugar con fuego pero, insisto, es el síndrome de la montaña rusa: cuando estás arriba te arrepientes y te quieres bajar, y una vez abajo lo primero que quieres es subir de nuevo.
No recuerdo que más necedades hice y deshice en el delirio de grandeza, el caso es que ha sido uno de los sueños que más he disfrutado en todos mis tristes días.
RETORNO A LA TERMINAL
Publicado por Gerardo Valverde en PESADILLA, SUEÑO, Sueños el 24 abril, 2011
__________________________________________________________________________________________________
Es de noche. Vago cerca de la escuela y encuentro a unos compañeros comiendo ¿quesadillas? en una fonda. Es una lástima, quisiera quedarme a comer algo pero no tengo tiempo.
Me despido porque se me hace tarde. Según yo llevo buen tiempo para marcharme. Estoy en la plaza de Toluca y camino junto a C. A. Ella señala que la terminal de autobuses está muy cerca, pasando la calle, pero su tono es de alguien que nunca ha estado ahí y sólo lo dice por corazonada. Yo sigo tontamente su palabra y pienso que sólo tengo que caminar un poco para abordar mi autobús, como he caminado un poco desde el centro… (recuerdo, incluso, que ya me habían platicado de esa posibilidad, pero es un falso recuerdo).
Lo que sigue es un eterno caminar y vagar desorientado en busca de la terminal. En momentos decido abordar un camión para llegar a esta, pero no pasan. Mi preocupación por alcanzar un autobús aumenta en grado sumo. Y corro, corro desesperadamente por alcanzar mi destino, pero mis piernas no responden y voy muy lento, aunque me esfuerze vanamente acelerar. Llego a una calle muy transitada y comienzo a preguntarle a la gente. Una señora me informa que está retirada la terminal, le pregunto que si los camiones que pasan por ahí me llevarían y me dice que no, que a tres calles puedo encontrar transporte.
Voy en busca de ese transporte y ahora las calles son muy oscuras, incluso llego a una avenida que identifico con la de “las torres” (este sí es un recuerdo acertado). Sigo por ahí hacia mi izquierda pero los camiones no me hacen la parada. Observo unos montones de tierra, debajo de los cables de las torres de luz y pienso que si no alcanzo a abordar mi autobús tendré que refugiarme y esconderme ahí. Aunque noto que hace frío y yo estoy desabrigado, así que temo cómo voy a sobrevivir. Pienso en buscar un mejor refugio…
En eso llego (absurdamente lo recuerdo a mi derecha) a una feria y vuelvo a preguntar para orientarme. Una señora me dice afortunadamente que estoy cerca y me señala la terminal de autobuses cruzando la calle.
LA BODA
Publicado por Gerardo Valverde en SUEÑO, Sueños el 20 abril, 2011
__________________________________________________________________________________________________
Llego muy temprano con mi mamá a casa de unos parientes. Ella se va a casar. Durante el sueño cuestiono esto porque ella ya está casada, pero nadie sabe explicarme porque lo hará de nuevo. En esta casa se están preparando, barren y limpian todo. Pero como se verá después finalmente la celebración será en otro lado muy distinto. Me mandan por algo y como estoy en un primer piso y tengo que bajar se me ocurre que no es peligroso dar un salto arriesgado y así lo hago, llegando al patio en un santiamén.
———————————————————————–
Paso el día en una agencia de la colonia Roma. Es de detectives. Mi hermano trabaja ahí y hay otro hombre que parece ser el líder, aunque mi hermano no demerita. Esperamos a que llegue la noche porque mi mamá se va a casar. En eso, suena el teléfono y mi hermano contesta, al parecer es algo grave y personal, porque sale inmediatamente sin darnos mayor razón y se le ve preocupado. Tarda. Salgo a buscarlo pues supuestamente está a unas calles de ahí pero me pierdo y entro en angustia. Le pregunto a un señor y su hijito por la calle de ? para regresar, y me orientan. Finalmente encuentro a mi hermano cuando viene de regreso. Me cuenta que se trataba del arresto de A. M., en su propio domicilio, “recuerdo” que el vivía por ahí (es un falso recuerdo, el no vive ahí y además confundí su apellido por el de otro A.). La razón es que padecía una enfermedad que lo hacía pensarse más inteligente que los demás y no se daba cuenta de que no solamente no era así, sino que incluso padecía algún tipo de retraso. Le digo a mi hermano que él SÍ es muy inteligente, pero el insiste en que ya está comprobada su enfermedad. Me angustio identificándome con él, a veces creo que soy muy inteligente y a veces que desvarío, y puesto que sigo con respeto a la psiquiatría, pienso que yo tengo lo que tiene ese muchacho y que podrían venir por mi tarde o temprano…
Retornamos al cuartel. Como ya es hora de irnos a la fiesta el líder me manda por una amiga que nos va a acompañar (curiosamente las siglas de su nombre también son A. M., pero esto puede ser una coincidencia. Cabe decir que en la vida real yo admiro un tanto a esta mujer). Me dice que está en el banco S. y salgo a buscarla, y esta vez me voy por la izquierda. Me vuelvo a perder y está muy oscuro, el clima es muy angustiante porque todos los locales están cerrados y los coches pasan amenazantes, como si fueran a atropellarme. Camino mucho y temo alejarme y no poder regresar, para este momento la ansiedad ya es insoportable. En eso, pasa un señor en su coche y va hablando por celular, preguntando por el mismo banco que yo. Se detiene en cierta calle, baja de su auto y lo sigo. El me mira con sospecha pero le cuento que estoy buscando el mismo banco que él y se tranquiliza. Llegamos pero parece cerrado, así que intento entrar para localizar a la chica.
——————————————–
Es el mismo escenario pero sorprendentemente no está tan oscuro, parece de tarde. Es el lugar donde será la boda. Unos muchachos van a tocar y estrenar cierta canción (¿la cantante es la muchacha?). Preparan su tecladito y comienzan, supuestamente sólo a ensayar pero cuando quiero darme cuenta ya es la celebración. No hay mucha gente pero cuando ya van a terminar se les ocurre entrar a una tienda (¿de muebles?) donde si hay más gente. Vamos todos siguiendo al trío. Los guardias se ponen nerviosos por esta situación y se comunican por radio. El ambiente se pone mejor. Mi mamá está ahí ya casada. Salimos del local y nos toman unas fotografías a la familia. Ahora ya parece más un salón de fiestas y hay muchos invitados (es de noche nuevamente). La fiesta comienza pero mis acompañantes (mi hermano y el otro) deciden marcharse y yo me voy con ellos. No les digo que quiero quedarme, que no quiero ir a dormirme y perderme la fiesta… pero no tengo los arrestos.
SECUNDARIA EN MONTAÑA
Publicado por Gerardo Valverde en SUEÑO, Sueños el 5 abril, 2011

GERARDO VALVERDE/OBRA





